Dentro de los estatutos de algunos mercados de divisas, hay un concepto delicado que se conoce con el nombre de monedas sin peso colectivo. Estas hacen referencia a aquellas divisas que no tienen una influencia dentro de las operaciones mercantiles de las bolsas, que no pueden influir así lleguen en masa porque no contienen el suficiente respaldo de parte de las empresas más grandes de comercio pertenecientes a sus naciones. Por cierto, las monedas sin peso colectivo a veces se aglomeran demasiado creando una especie de caos corporativo que, de cierta manera, ha sido en parte responsable de muchos estancamientos de negocios en cuanto a la financiación de precios de divisas.

Las monedas sin peso colectivo pululan por varias razones. Una de ellas es que el crédito en cuanto a monedas económicas se ha reducido, y por lo tanto con la compra venta de monedas fuertes, para algunos negociantes es más conveniente en cierto sentido tener finanzas menos estables. Pero, por otro lado, la inversión de negocios de pequeña escala pero que resultan tremendamente efectivos, es una buena manera de hacer que las monedas sin peso colectivo logren una categoría “extrema”. Además, la inversión en mercados no tradicionales hace de las monedas sin peso colectivo mucho más fáciles de manipular y de dividir, si es del caso. Esto, claro, es por decisión de la persona que invierte.

Hay también una decisión muy delicada en cuanto al funcionamiento de las monedas sin peso colectivo. Estas están dentro del orden de factores muy inusuales que, por un lado, están más del lado de aquellas que pueden ser muy representativas de un mercado adyacente. Esta clase de categorizaciones es importante en cierto sentido, hasta que haya un margen de inversión que se abra lo suficiente como para no tener más que hacer que las monedas sin peso colectivo adquieran importancia. Pero los clientes muchas veces no pueden simplemente dedicarse a estas monedas, y esto es totalmente entendible. Por cierto, las monedas sin peso colectivo hacen que haya un “torniquete”, dentro de lo que se conoce como aglomeración de opciones de divisas.

Unas monedas sin peso colectivo pueden hacer que la distribución del mercado sea más equitativa y, por cierto, es importante manifestar que todos los actantes en este caso tienen muy buenas razones para invertir y para tratar de ser bastante elocuentes. Esto ya hace parte del panorama constante de las monedas sin peso colectivo que son bien ponderadas…