El índice DXY recientemente mostró un comportamiento muy interesante que comprobó que el dólar estadounidense se está fortaleciendo por el miedo a las inversiones hacia otras monedas. Si se toma como referencia el hecho central de que desde el pasado 5 de abril, el comportamiento de otras divisas no ha tenido un repunte significativo en los mercados de compra, se puede entender la situación actual de la moneda gringa. Pero, más relevante resultan los indicadores del DXY. Este muestra un índice de 80.0 puntos del dólar con respecto a otras seis divisas internacionales.

La desaparición de grandes capitales alrededor de montos significativos de ahorro para subsanar las economías maltrechas de muchas naciones, influye negativamente en otras áreas. Por ejemplo, los grandes inversionistas o algunos de ellos se niegan a manejar una cantidad considerable de otras monedas. Prefieren el dólar porque este se ha mantenido por lo menos fiel a sus reservas, empezando por la acción  del gobierno estadounidense de reducir poco a poco los márgenes de austeridad.

Sin embargo, y como se insiste en muchas informaciones sobre el particular que se pueden consultar, tres detonantes muy característicos del fortalecimiento del dólar están muy bien definidos. La situación problemática del gobierno griego frente a una toma de decisión que le impida acercarse a la Unión Europea debido al cambio de política, es definitivamente una mala consejera a la hora de mirar hacia el Viejo Continente como lugar seguro para invertir en divisas.

Otra de las situaciones que desembocan en la “férrea” constitución que por ahora tiene el dólar, es el cambio de gobierno en Francia con las consecuentes promulgaciones de Francois Hollande de no seguir adelante con la austeridad impuesta por Nicolas Sarkozy. El gobierno de izquierda, o por lo menos de socialismo renovado que al parecer dominará a Francia tiene muchas dudas, sobre todo, con respecto a la forma en que este se podrá acercar a la canciller alemana, Angela Merkel.

Por otro lado, la crisis bancaria española en la que se puede denominar una situación de choque que también influye negativamente en la economía de ese país, depende mucho de lo que puedan hacer los gobernantes de esa nación para controlar las emisiones de tipo inmobiliario. Todos estos panoramas crean en muchas personas deseosas de hacer negocios con divisas un temor recurrente. Un miedo persistente que amenaza con seguir depreciando el Euro, y dándole alas al dólar en medio de un mercado problemático…